EL ACORTADO PRESUPUESTO FAMILIAR


 Yo, como la mayoría de los mexicanos, no cuento con un postgrado en economía, ni estudié finanzas en el ITAM, ni cuento con un coeficiente intelectual mayor a 130, pero, a pesar de esas ‘carencias’ llevo un presupuesto que me permite pagar mis cuentas mes a mes.
Suponiendo que tuviera la intención de adquirir un seguro de gastos médicos mayores, que no puedo negar que es hoy una verdadera necesidad, ya que la medicina pública no me ofrece lo digno y la privada es sumamente cara, ¿qué haría?
Bueno, yo, como cualquier otro mexicano, qué digo mexicano, cualquier otro ser humano, lo primero que tendría que llevar a cabo sería un ajuste de cinturón; tendría que ahorrar. Para esto, generaría una lista de mis gastos mensuales y los priorizaría. Acto seguido, identificaría los gastos no tan necesarios y los eliminaría para el siguiente mes.


Si con este ajuste no lograse obtener la cantidad necesaria para cubrir la prima antes mencionada, el paso siguiente sería generar más ingresos ¿cómo? en mi caso, siendofreelance, buscando más clientes; trabajando más, incentivando a mis clientes.

Ahora bien, hagamos una analogía entre este seguro de gastos médicos mayores con el ‘sentido social’ que exponen en la reforma hacendaria, mismo que incluye un seguro de cesantía, la pensión universal para adultos mayores, inversión en infraestructura y más y mejor educación. Estaría loco si no quisiera que mi país contara con lo antes mencionado; por supuesto que creo que esos programas son necesarios para la ciudadanía y jamás podría cuestionarlo. Sin embargo, la forma de obtener el recurso para los mismos me parece ahí sí, una locura.

¿Por qué no empezar como lo haría cualquiera por un ajuste de cinturón Secretario Videgaray? Estoy segura que podríamos prescindir de las gigantescas comitivas en los viajes del Presidente, donde lo acompaña hasta el perico de la vecina de la abuelita. Asimismo, creo que podríamos revisar la dieta de nuestros senadores, mismos que gastan más de 15 millones de pesos en alimentos anualmente ¿pues qué comen? Sólo por mencionar algo. Sumando a eso, si nuestros ilustres políticos fueran personas honestas que transparentaran sus movimientos financieros; otra cosa sería, pero eso es otra historia.

En cuanto a los clientes de los que hablo anteriormente en mi caso, en su caso Secretario, son los contribuyentes y su trabajo es, precisamente, incorporar a la mayoría de la población a la formalidad. Trabajo que me queda claro que no ha hecho ya que estamos en la maravillosa cifra de 40-60. ¿Reforma Hacendaria, porque es justo? ¿Le parece justo que el 40% de la población mantenga al país? ¿Le parece justo que por el miedo que le tienen a AMLO se siga cargando la cuenta a ese 40%? ¿Le parece justo que millones de familias mexicanas perdieron la oportunidad de un empleo que vendría con la inversión extranjera que usted ya logró ahuyentar? ¿Le parece justo que la mayoría de los mexicanos vivamos en una incertidumbre total, como con el viejo PRI, de no saber si vendrá ‘la crisis’ de nuevo o no? ¿Le parece justo atentar contra la ya disminuida clase media, síntoma de nuestro claro subdesarrollo? Pues a mí no me parece justo Secretario.

No me parece justo que su falta de visión y de responsabilidad nos afecte a tantos; no me parece justo que nuestras ganas de emprender se vean frustradas por la falta de congruencia y de cercanía con la realidad del mexicano común y trabajador. Al final, no se trata sólo de una reforma pésimamente planteada; se trata de lo que hay detrás de ésta, de su tendencia mal entendida que deja claro su falta de ‘sentido social’ y su poca empatía con la gente, de todo lo que ustedes nos han demostrado al proponerla. El que un gobierno haya considerado a la educación privada un lujo en un país como el nuestro nos demuestra lo que éste en realidad quiere para el pueblo: pan y circo.

Me despido sólo con una cosa señor Videgaray, México ya despertó y sus mañas y costumbres populistas ya no lo van a adormecer; seguramente pasará su reforma con las ‘correcciones’ hechas por los diputados, pero nosotros no nos callaremos y no nos alinearemos nunca más. Somos una generación que va por todo y va a luchar hasta el final por el México que queremos; un México sin ustedes.