UN ABUCHEO... PARA LA AFICIÓN

image El pasado sábado recordé algunos pasajes poco agradables vividos por Necaxa en el Estadio Victoria, en específico en cuanto a la relación equipo-afición.
Recordé aquella noche de 2005 en la que con la cabeza de Raúl Arias en juego y perdiendo en el minuto 88 el equipo sacó la cara por su técnico y calló los abucheos al ganar ese partido en los 2 últimos minutos, ¿Cómo olvidar el festejo de Fabiano Pereira pateando los anuncios y sacudiendo la camiseta con fuerza? o a Diego Martínez encarando a la afición.

También vinieron a mi mente mas noches similares, por ejemplo, una en la que se empataba sin goles con Jaguares en el minuto 90 y el Estadio Victoria abucheaba a Necaxa, el gol de Alfredo Moreno y su celebración besando el escudo y recriminándole a la gente su actitud. Que decir de aquellas celebraciones de Fabiano Pereira en las que se llevaba el dedo a la boca, callando literalmente los abucheos de la afición en partidos contra América y Cruz Azul, o a Juan Manuel Salgueiro haciendo lo propio contra Chivas.
Si bien el Estadio Victoria se ha convertido en una fortaleza donde Necaxa no pierde desde hace 13 meses me parece que la afición de Aguascalientes -sin generalizar por supuesto- nunca ha entendido lo que es apoyar 'en las buenas en las malas'. Es cierto que el momento por el que pasaba el equipo era un tanto difícil pero no se justifican los abucheos recibidos.
4 empates consecutivos, 467 minutos sin gol y constantes fallas son para desesperar a cualquiera, pero no por eso podemos abuchear a un equipo que está -quizá sin su mejor futbol- peleando y buscando la portería rival y terminar con esa maldita racha que duró exactamente un mes. En pocas palabras, la afición del pasado sábado en el Estadio Victoria abucheó al mismo equipo entregado y con huevos que hemos visto desde agosto pasado.
Se abucheo a todos, pero especialmente al goleador del equipo, Sebastián Maz cuando al comienzo del segundo tiempo mostró que tan urgido estaba de un gol y le pegó con todo al balón para volarlo por encima de la portería desperdiciando un penal, que por si fuera poco el árbitro nos había regalado.
Los abucheos eran generalizados pero eran mas fuertes cuando Maz tocaba el balón o tiraba a puerta, hasta que... hasta que esos huevos del jugador uruguayo hicieron lanzarse a puntear un balón y éste entró a la portería rival. La celebración no podía ser de otra forma, el 'Sebas' sacó toda la presión que traía dentro y le recriminó a la afición llevándose un dedo al oído mientras Pablo Quatrocchi intentaba calmarlo sin mucho éxito. ¿Y la afición?. Cambió -como siempre- los abucheos por aplausos en un segundo.
Necaxa rompió la racha sin gol y se reencontró con la victoria, además sigue siendo el único invicto del torneo y acumula 487 minutos sin recibir gol, aunado a eso la entrega no ha desaparecido nunca y eso hay que aplaudirlo y no abuchearlo. Esta vez el abucheo debe ser para la afición que no entiende la diferencia entre exigir y presionar.
Texto tomado de:
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